A menudo nos preguntan cuál es nuestra «mejor» oferta. La respuesta sorprende: no es ni la más cara, ni la más técnica. Es la que nació más despacio — en contacto con el terreno, auditoría tras auditoría. Esta es su historia, y por qué hoy la creemos la forma más fiel de nuestro saber hacer.
Lo que el terreno nos enseñó
Codito Ergo Sum empezó con dos oficios. Auditar: entrar en una organización, cartografiar sus flujos de información, poner una cifra a cada fricción, emitir un veredicto claro sobre lo que merece la pena. Desarrollar: construir los agentes y las automatizaciones que transforman ese veredicto en ganancias concretas.
Estos dos oficios nos pusieron frente a directivos de todos los horizontes. Y un mismo patrón se repitió, misión tras misión. La auditoría hacía su trabajo — volvía visible lo invisible y marcaba un rumbo. Pero una vez entregado el documento, volvía una pregunta, casi siempre la misma: «Y ahora, ¿cómo mantengo el ritmo?»
El eslabón que faltaba
Porque la auditoría ofrece una visión en un momento dado, y el desarrollo entrega una solución para un proyecto. Entre ambos está el día a día — y el día a día no se detiene. Los modelos evolucionan cada mes; una oportunidad de ayer se convierte hoy en un estándar. El directivo que recibió su hoja de ruta se encuentra, unos meses más tarde, solo frente a una aceleración que no puede seguir.
Ante eso, tres malas opciones:
- No hacer nada — y ver cómo se agranda la brecha.
- Contratar un perfil IA interno — un puesto escaso, difícil de encuadrar y costoso: de 60 000 a 100 000 € al año, con cargas incluidas.
- Improvisar por su cuenta — y sumarse a los proyectos que nunca llegan a producción.
Faltaba una cuarta vía. No una auditoría más, no un gran proyecto. Algo regular y calibrado: lo suficiente para avanzar de verdad, nunca tanto como para ahogar. Un socio que permanece, mes tras mes, con un volumen justo. Ese es el vacío que el Acompañamiento IA vino a llenar — y por eso la pregunta «¿auditoría o acompañamiento?» no enfrenta dos ofertas, sino que describe un recorrido.
La forma que dimos a ese saber hacer
A esa cuarta vía la llamamos el Acompañamiento IA. Su filosofía cabe en una frase: la consultoría tradicional le explica lo que usted debería hacer; nosotros lo hacemos con usted.
En concreto, cada mes usted nos dedica una hora y media. A cambio: un rumbo claro, un informe accionable con su Puntuación de Madurez IA, y un canal directo para avanzar entre dos citas. Dos principios guiaron cada detalle. Sin compromiso, primero — queremos que nos elijan cada mes, no que nos renueven por contrato. Y sobre todo: el objetivo no es hacerle dependiente de Codito, sino autónomo. Todo lo que construimos le pertenece.
De esta filosofía, dos niveles — dos intensidades de una misma idea, no dos productos:
- Esencial, 399 €/mes sin IVA — para el directivo que quiere estructurar su reflexión IA mano a mano: balance mensual, informe personalizado, canal directo, acceso prioritario a nuestro equipo de desarrollo.
- Premium, 699 €/mes sin IVA — para quien ha comprendido que la IA no son las herramientas, sino los equipos que se las apropian: todo el Esencial, más una formación a medida del equipo y la instalación, junto a él, de sus primeros agentes IA.
Una frontera, por honestidad: formamos a sus equipos para la autonomía e instalamos juntos agentes sencillos; los agentes de negocio complejos integrados en su sistema de información corresponden al desarrollo a medida. Lo que coaching y formación abarcan realmente en este formato lo detallamos aquí.
Por qué pensamos que es la forma correcta
Está el cálculo, primero. Un perfil IA interno cuesta de 60 000 a 100 000 € al año; una consultora, de 1 500 a 3 000 € al mes por mucha menos cercanía. Por 399 o 699 € al mes sin compromiso, usted tiene un socio dedicado y competencias que se quedan en su empresa — por una fracción del coste. Esta comparación la desglosamos punto por punto en acompañamiento mensual vs consultor puntual.
Pero en el fondo, no es una cuestión de precio. Es una postura: socio, no proveedor. No pretendemos que sea la oferta más impresionante de nuestro catálogo. Decimos que es la más justa — la que el terreno nos enseñó a construir, escuchando lo que los directivos necesitaban realmente. Ni más, ni menos.
¿Le parece que la IA va demasiado rápido?
Ese es exactamente el problema que esta oferta resuelve. Reserve 30 minutos con Emile — gratis, sin compromiso — para ver si el Acompañamiento IA (Esencial o Premium) encaja con su situación.